El nuevo marco normativo, vigente desde el 15 de febrero de 2025, modernizó el sistema de protección y estableció una obligación impostergable: antes del 15 de febrero de 2027, los titulares de ciertos signos distintivos deberán renovar y acreditar su uso para conservar su vigencia.
Para muchas empresas, este plazo no representa únicamente una renovación formal, sino una revisión estratégica de la salud, vigencia y utilidad real de sus portafolios de propiedad intelectual. En Ignite Business Law entendemos este desafío como una oportunidad para ordenar activos intangibles, reducir riesgos y preparar a las empresas para competir en mercados internacionales.
La Ley de Propiedad Intelectual establece como fecha crítica el 15 de febrero de 2027 para renovar y mantener vigentes los nombres comerciales, las expresiones o señales de publicidad comercial y los emblemas registrados bajo el régimen anterior. Estos signos, que antes podían conservar una protección indefinida, ahora deben ajustarse a un plazo de protección de diez años renovables.
Este cambio responde a la necesidad de depurar registros que han quedado en desuso y que pueden bloquear la admisión o inscripción de nuevos signos por parte de terceros. Por ello, la actualización del portafolio no debe verse solo como una obligación legal, sino como un ejercicio de due diligence que permite identificar activos vigentes, descartar registros obsoletos y definir nuevas estrategias de protección en el mercado.
Las empresas que asumen que un registro antiguo conserva su vigencia de forma automática podrían enfrentar riesgos innecesarios. La nueva normativa exige demostrar el uso efectivo de los signos aplicables para renovar su protección y preservar los derechos asociados.
Prueba de uso válida: para respaldar la renovación, conviene preparar evidencia como facturas, contratos comerciales, material publicitario y fotografías de publicidad física o digital que demuestren el uso real del signo en el mercado.
Actuar con anticipación permitirá a las empresas evitar pérdidas de derechos, prevenir contingencias y fortalecer el valor comercial de sus activos intangibles. Frente a este nuevo escenario, revisar el portafolio de propiedad intelectual no debe postergarse: es una decisión estratégica para proteger lo construido y proyectar la marca hacia nuevas oportunidades de crecimiento. En Ignite Business Law, acompañamos a las empresas en este proceso con una visión legal, estratégica y orientada al negocio. Contáctenos para evaluar su portafolio de propiedad intelectual y prepararlo oportunamente para las exigencias de 2027.